martes, 22 de julio de 2008

SELLADORES DE FOSETAS Y FISURAS

En la actualidad los selladores de fisuras y fosetas se definen como una resina que se aplica y retiene mecánicamente a la superficie grabada del esmalte, con lo cual quedan sellados y aislados los defectos anatómicos del diente del medio ambiente bucal. Esta acción se realiza principalmente en las superficies oclusales, logrando de esta forma un tratamiento preventivo y eficaz en contra de la caries dental. Para prevenir la aparición de la caries a edades tempranas, lo mejor es aplicar el sellador de fisuras al poco tiempo de que aparecen estos dientes en la boca, principalmente cuando se es niño, afortunadamente en la mayoría de los casos para aplicar el sellador dental no es necesario remover estructura dental con fresas, lo que le otorga la característica de ser aceptado más fácilmente por el paciente, además de ser un proceso bastante fácil.

PREVENTIVA Y TERAPEUITICA CON LASER Nd YAG

Se han publicado estudios sobre la acción del láser de Nd:YAG sobre los tejidos dentarios para prevenir caries de esmalte y dentina, para la eliminación de detritus orgánicos e inorgánicos de fosas y fisuras y como método de retención mecánica. Por su longitud de onda, es un láser especialmente indicado para aplicaciones sobre tejidos blandos pero, por su efecto bactericida y su poder de fusión y cristalización de la dentina, se aplica sobre las superficies duras del diente.

COMPOSICION DE LOS SELLADORES

La resina Bis-GMA es un monómero epóxico híbrido, relativamente grande, de tipo resina. Este compuesto incluye la polimerización rápida, característica del metacrilato y la mínima contracción de polimerización propia de las resinas epóxicas. Casi todos los materiales restaurativos de la resina se basan en la fórmula del Bis-GMA y se diferencian de los selladores en que los materiales restaurativos incluyen partículas de relleno como cuarzo, vidrio y porcelana para mejorar su resistencia, mientras que la mayor parte de los selladores son resinas Bis-GMA sin relleno o con pocas partículas para esta función


APLICACIÓN DE LOS SELLADORES

Aislamiento relativo con rollos de algodón y triángulos secantes, con succión adecuada para eliminar la saliva del campo operatorio.
Limpieza de la superficie dentaria. Es necesario realizar profilaxis de la superficie dentaria por sellar, para obtener una superficie limpia de placa bacteriana y cambiar la tensión superficial.
Se lava minuciosamente la superficie dentaria, para eliminar la pasta y los residuos bucales. Una vez que se limpia de manera minuciosa la superficie dental, se lava y seca con aire.
Aplicación de láser Nd YAG sobre la superficie a sellar durante 2 minutos.
Grabado ácido de la superficie dentaria. Se aplica el agente de grabado en la superficie dentaria, el más utilizado es el ácido ortofosfórico al 37%. Se frota suavemente la superficie dental con el aplicador del grabador, incluyendo 2 o 3 mm en las vertientes de las cúspides, y alcanzando cualquier foseta, surco vestibular y lingual que esté presente.
Lavado y secado de la superficie dentaria grabada. Se lava la superficie dental grabada con una spray de agua y aire durante 10 a 20 segundos. Esto elimina el agente grabador y los productos de reacción del esmalte grabado.
Se seca la superficie. Si se utiliza aislamiento con rollos de algodón, estos deben reemplazarse en este momento verificando que no se presente contaminación salival del esmalte grabado. El esmalte grabado y seco debe tener un aspecto opaco blanco.
Aplicación del sellador en la superficie dental grabada, se lleva una capa de sellador a las vertientes de las cúspides para sellar las fisuras secundarias y complementarias, y se deja fluir el sellador por las fosetas vestibulares o linguales, así como por los surcos.
Luego se realiza la polimerización con la lámpara de fotocurado; los tiempos de polimerización varían según las indicaciones del fabricante. Sin embargo se puede polimerizar 5 a 10 segundos más para mejorar la polimerización.
Evaluación de la oclusión y la superficie dental sellada. Se revisa la oclusión de la superficie dental para verificar si hay material excedente y la necesidad de eliminarlo, aunque el paciente pediátrico puede tolerar una pequeña discrepancia en la interferencia oclusal con un material sin relleno, siempre se debe hacer el control de oclusión retirando los excesos con instrumental rotatorio de alta o baja velocidad.
Reevaluación periódica Inmediata y mediata y reaplicación de sellador cuando es necesario. Durante las citas ordinarias, es necesario reevaluar la superficie dental sellada para comprobar pérdida de material, exposición de burbujas en éste, y presencia de caries. La necesidad de reaplicación del sellador casi siempre es mayor durante los seis meses que siguen a la colocación.